lunes, 10 de marzo de 2014

Maduro importa libreta abastecimiento de Cuba a Venezuela

Horror imponer el sistema diabólico comunista cubano a Venezuela: ahora Maduro los controla con la "libreta de abastecimiento"

Es el resultado de "Regular" los precios y el comercio en general en Venezuela, su meta era implantar la abominable libreta a toda la población para controlar los suministros

La libreta de abastecimientos cubana, camino a desaparecer




La libreta de abastecimientos es el carné de identidad de los alimentos. Su nombre oficial es: "control de ventas de productos alimenticios". 

Libreta Es un documento de carácter familiar de 20 páginas. Se cambia cada año.
Determina los productos a recibir de forma obligatoria y que casi nunca se dan. Actualmente está en franca fase de extinción.

Este folleto salvavidas tiene el record Guinness de existencia: 50 años. En otros países que han implantado documentos similares, sobre todo en periodos bélicos, la han denominado cartilla de racionamiento y ha sido eliminada poco tiempo después de terminar la guerra. Pero la única contienda cubana está en nuestra imaginación. 

La verdadera guerra ha sido la del pueblo cubano por sobrevivir.



El pequeño cuaderno está lleno de números de orden: el de la bodega, la carnicería, el puesto y el legal. En sus páginas aprecen los artículos normados. Hoy se entrega nada más que arroz, granos, aceite, azúcar, sal y café de forma mensual. Podemos afirmar que la norma está como una vecina muy delgada que tengo: malísima. 

Algunos comestibles llegan por designación divina, eso es cuando Dios quiere y en Cuba casi siempre Dios se encuentra ausente.

El que posee dieta médica no escapa a este proceso. Las dos raciones básicas son: carne y leche. Los niños, que son la esperanza del mundo, pierden su cuota láctea a los 7 años. Se sustituye por yogurt de soya. 




El pollo se da ahora a partir de los 14 años. Esta proteína se sustituye
en los menores por picadillo de res, pero casi nunca se materializa. La única que se obtiene mejor es "pollo en embrión", o sea, huevos.

El pescado es una especie mitológica: forma parte sólo de las dietas
médicas. El mar que rodea a nuestra isla parece se encuentra deshabitado de peces. Las personas, si no están enfermos, obtienen pollo por pescado dos o tres veces al mes. La ración, una libra per cápita. La carne de res, si es sorprendido engulléndola queda trancado tras las rejas por varios años.

Las viandas desaparecieron de la cuota. Los frutos, ni hablar. La hoja que dice "productos del agro" está sin llenar. La ración de pan diario son 80 gramos. Cuando ingiere el pan, se le queda en una muela. 




Comérselo en el día es obligatorio: al siguiente está intragable y
mohoso. Cuando termina el año, más de la mitad de la "libreta" está vacía.

La promesa oficial del gobierno es acabar con este engorroso método de distribución. Una pregunta está latente: ¿Cuándo y cómo? La mayoría de la población tiene salarios paupérrimos. Los precios de los alimentos imprescindibles del mercado liberado en moneda nacional son de espanto. Muchos se consiguen solamente en divisa. Nada más tienen acceso pleno sin limitación a ellos los que tienen -por alguna vía- entradas extras.

La socorrida libreta es insuficiente. Nadie se mantiene con su oferta
mensual. Pero su desaparición traería más calamidades al pueblo. La verdadera solución está en la apertura mercantil, desarrollar una
producción para abastecer los mercados internos y un cambioradical en la política gubernamental. Permitir la participación sin trabas de las personas en los negocios sería lo mejor.

Queda demostrado una vez más que los tímidos cambios no cambian nada. El sistema es un fracaso. Deben desaparecer de una vez y por todas estas barbaridades. Mientras esto llega, andaremos bajo la protección del piadoso santo sustituto de Santiago de Compostela: nuestro milagroso Santiago compóntelas como puedas".

jorgelibrero2011@gmail.com




Nicolás Maduro admite desabastecimiento y anunció sistema digital de repartición



Nicolás Maduro anunció este sábado la creación de "un sistema superior" de abastecimiento "para aplastar a los especuladores que se aprovechan", según el mandatario, de los actuales programas de precios subsidiados.

"Voy a lanzar un nuevo sistema con un conjunto de componentes que fortalezcan el apoyo de la familia que va a abastecerse. Es un sistema con una tarjeta bancaria electrónica", anunció.

Además, confirmó que, como lo hacen "las cadenas capitalistas", regalarán casas, vehículos y motocicletas a los ciudadanos que se inscriban en el programa.

El desabastecimiento es uno de los principales problemas que afronta del país y el Gobierno admite que 28 de cada 100 productos medidos no se encuentran ni tienen sustituto, de lo que responsabiliza a "una guerra económica" que, denuncia, le ha declarado la oposición política y empresarial.

A la escasez se une la inflación, superior al 56% en 2013, entre los problemas que explican el descontento que recorre el país.


Según detalló Maduro, el nuevo sistema para adquirir productos de primera necesidad, y también electrodomésticos, será articulado por el Poder Ejecutivo con la Ley de Precios Justos.


Venezuela, el país con las mayores reservas petroleras mundiales, es escenario desde el 4 de febrero de protestas callejeras iniciadas por estudiantes de San Cristóbal tras el intento de robo y violación de una universitaria.


Ley de Precios Justos


La ley entró en vigor el pasado 24 de enero, y establece ganancias máximas de 30% y arduas penas administrativas y penales, que van de 2 a 14 años de prisión, para quienes incurran en especulación, acaparamiento y contrabando de bienes.

En su momento, Maduro dijo que expropiará las empresas que incumplan la ley y criticó a la patronal Fedecámaras, que impugnaba el texto por considerarlo "inconstitucional".

"Compañeros -en referencia a los empresarios-, están ante un gobierno justo, ¡nadie tiene excusas para estar especulando!", exclamó el mandatario, que aseguró que los especuladores y contrabandistas "tendrán que ir a una fría celda".








No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada