martes, 25 de noviembre de 2014

Hotel de Cristina Kirchner Blanqueando dinero?

Investigada empresa que maneja los hoteles de la familia de la presidenta Cristina Kirchner por abundantes anomalías
Se trata de la empresa Hotesur, que hasta estos momentos tiene domicilio inexistente


Cuando la Policía abrió la puerta de la oficina del cuarto piso de Lavalle 975, sobre la peatonal, a metros de la avenida 9 de Julio, no había nadie. Sólo había un departamento vacío. Sin embargo, el lugar fue declarado oficialmente como la sede de Hotesur, la empresa donde la presidenta Cristina Kirchner es accionista y que administra Alto Calafate, uno de sus hoteles. Esa oficina donde debía funcionar la compañía de la mandataria fue allanada ayer por el juez federal Claudio Bonadio, quien también allanó la Inspección General de Justicia (IGJ) para pedir los legajos originales de esa empresa. Además le solicitó información a la AFIP sobre sus declaraciones de impuestos.
El juez Bonadio investiga anomalías registrales en Hotesur y la falta de presentación de balances de la empresa. Pero además investiga la hipótesis del lavado de dinero, dado que la firma acordó alquilar casi un millar de habitaciones al mes a Lázaro Báez durante dos años, estén o no ocupadas.




EL CALAFATE.- Indiferente a los escándalos que lo rodean, el hotel Alto Calafate se erige en el ingreso a esta ciudad, en la cima de una colina que le otorga una vista única de la ciudad y el Lago Argentino. Por estos días atraviesa una buena temporada turística, que aquí ya se vive desde octubre.
El Alto Calafate es uno de los 14 hoteles de entre 4 y 5 estrellas de la ciudad y, con 103 habitaciones, opera comercialmente todo el año. Cuando los Kirchner compraron el hotel, encararon una serie de ampliaciones. Aunque mantuvieron la cantidad de plazas, construyeron una sala de conferencias con capacidad para 650 personas, un restaurante y una piscina climatizada que amplió los servicios del spa.
Como la mayoría de los hoteles de alta categoría de esta ciudad, trabaja con tarifas en pesos y en dólares. Varias tarifas conviven en el mismo hotel, las más económicas se pueden encontrar por la web, desde 1150 pesos final la noche en base doble. Recibe pasajeros que llegan a través de agencias y paquetes con excursiones incluidas o bien los independientes que contratan por Internet. Desde hace años también es el hotel que aloja a la tripulación de Aerolíneas Argentinas que debe hacer noche en la ciudad. El Alto Calafate es el segundo de los hoteles de los Kirchner en esta ciudad. Fue adquirido en 2008, a través de Hotesur, una sociedad anónima donde la familia Kirchner tiene la mayoría accionaria. Desde entonces y hasta el año pasado, fue Valle Mitre la gerenciadora, una empresa vinculada con Lázaro Báez y sospechada de lavado de dinero.


Después de que estalló el escándalo del valijero Leonardo Fariña y se iniciaron investigaciones judiciales por presunto lavado de dinero que involucraban a Báez, la firma Valle Mitre y la financiera SGI, los Kirchner decidieron un cambio comercial orientado a lavar la imagen del hotel.




LAVADO DE CARA

Así, sacaron a la empresa Valle Mitre, apartaron al empresario Adrián Berni como la cara visible del hotel y nombraron como gerente a un hombre con larga trayectoria en el mundo hotelero, Oscar Souto, quien fue el primer administrador del Alto Calafate cuando fue inaugurado, en 2005.

En septiembre del año pasado se plasmó el cambio de manos en la gerencia, y la comercialización quedó a cargo de IDEA SA, una sociedad cuyo titular es Carlos Sancho, socio de Máximo Kirchner en la inmobiliaria que gestiona las múltiples propiedades de la familia presidencial. Sancho fue vicegobernador de Sergio Acevedo y lo reemplazó en marzo de 2006. Aunque asumió con fuerte respaldo de la Casa Rosada, renunció un año después, en medio de una fuerte revuelta social.

Al asumir en la administración del hotel, IDEA SA no se asoció a la Cámara de Comercio, Industria y Afines de El Calafate. Valle Mitre sí estuvo vinculada y se retiró dejando deudas pendientes. En los últimos días desde el Alto Calafate se organizó la reinauguración de la hostería Las Dunas, el tercer hotel presidencial.




El jefe de Gabinete acusa de “golpismo activo” 

a la Justicia por la operación

El juez Claudio Bonadio ha comenzado a investigar esta semana a la empresa Hotesur, administradora del hotel Alto Calafate, uno de los tres que posee la presidenta del Gobierno argentino, Cristina Fernández, en la provincia patagónica de Santa Cruz. La semana pasada la diputada opositora Margarita Stolbizer interpuso una denuncia contra Hotesur por supuestas irregularidades fiscales después de una canal del Grupo Clarín emitiese un programa donde se informaba de que la sede legal de Hotesur -de la que es accionista Cristina Fernández- es “trucha”, o sea, falsa, y se encuentra inactiva, sin ningún empleado.

La sospecha que subyace en el fondo de la investigación periodística es que el hotel podría haber sido usado por el empresario kirchnerista Lázaro Báez para lavar dinero. Este jueves el juez allanó una oficina en Buenos Aires de la compañía Hotesur y al día siguiente, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, acusó a la Justicia de perpetrar un “golpismo activo” contra el Gobierno.

El caso se remonta a diciembre de 2013, cuando el diario La Nación publicó que Hotesur llevaba al menos tres años sin presentar sus balances fiscales ante el Estado, sin detallar cuáles eran sus ingresos, gastos, patrimonio neto, flujos, activos, pasivos, bienes, sin informar sobre los integrantes de su directorio y amparado por la protección del Gobierno. Desde ese momento, sobrevoló la sospecha de que el hotel podía haber sido usado por el empresario kirchnerista Lázaro Báez para lavar dinero. La Nación informó también de que Báez contrató a Hotesur para pagarle por el uso de cientos de habitaciones en el Alto Calafate que nunca fueron ocupadas.


El caso volvió a resurgir este mes después de que el 9 de noviembre, el periodista Jorge Lanata informase, en su programa televisivo Periodismo Para Todos, de que la sede legal de la compañía estaba inactiva. Margarita Stolbizer, la diputada denunciante, declaró el viernes: "La hostelería se utiliza para el lavado, delito a través del cual se encubren dineros mal habidos".

Cristina Fernández, quien se encuentra convaleciente desde hace tres semanas a causa de una infección en el colon, salió el viernes a pasear por el Calafate, se hizo algunas fotos junto a varios vecinos y seguidores, pero no efectuó ninguna declaración sobre el caso. En su lugar, varios altos cargos se encargaron de defender a Fernández y atacar a la Justicia. El primero en hacerlo fue el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, quien el viernes acusó al Poder Judicial de mantener un “ataque despiadado” contra el Gobierno mediante “denuncias falsas”. Capitanich denunció una estrategia de “golpismo activo” y “una clara persecución política de hostigamiento judicial”. “No se necesita ningún allanamiento judicial porque la operatoria de la empresa Hotesur SA es clara y transparente”, añadió.

Capitanich señaló que la estrategia de “golpismo activo” tiene dos frentes: “una pata mediática instalada desde el arco opositor”, y una “pata ejecutora” que serían los “jueces que hostigan al Gobierno y a funcionarios del Gobierno”. La diputada oficialista Juliana di Tullio remachó: “La oposición recurre a sus jueces para intentar voltear a la presidenta”.

Desde la oposición, el diputado de la Unión Cívica Radical Ricardo Alfonsín, señaló: “[Capitanich] hace denuncias gravísimas sin aportar una sola prueba de lo que dice”.

Tomado de elpais.com







El pueblo argentino de vuelca en defensa del Juez Bonadio





Jueves 27 de Noviembre a las 13.30hs. Comodoro Py. En Retiro.
Nuevamente los ciudadanos salimos a defender la Justicia Independiente. Lo hicimos con el Fiscal Campagnoli, con los Camaristas Herrero y Fernández, ahora salimos por el Juez Bonadío. Basta de atropellos a la Justicia Independiente. División de poderes.
Difunde, tenemos que apoyar todos al Juez Bonadío.
Equipo de la Resistencia.

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