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sábado, 1 de agosto de 2015

Saif Al-Islam será ejecutado en Libya

Condenado a muerte el hijo mayor de Muammar Gadafi, Saif, junto a ocho de sus colaboradores


Saif al Islam, el hijo más conocido de Muamar Gadafi, y ocho colaboradores del difunto dictador libio fueron condenados a muerte este martes por un tribunal de Trípoli, por la sangrienta represión de la revuelta que puso fin al régimen en 2011.

El tribunal condenó a muerte entre otros al último primer ministro de Gadafi, Bagdadi al Mahmudi, y a su exjefe de los servicios de inteligencia, Abdala Senusi. Los dos exdirigentes estaban presentes en la sala.




Saif al Islam no asistió en cambio al juicio en la capital libya, porque está preso en la ciudad de Zintan (suroeste), en manos de una milicia opuesta a las autoridades de Trípoli. Durante el proceso compareció por videoconferencia. Los condenados fueron procesados por su papel en la sangrienta represión de la revuelta que, ayudada por una intervención de la Otán, terminó con más de 40 años de régimen gadafista en 2011 y con la propia vida de Muamar Gadafi.

En total, 37 personas estaban acusadas de delitos como asesinato y complicidad en la incitación a la violación durante la revuelta de 2011. También estaban procesados por secuestro, saboteo, malversación de fondos públicos y contratación de mercenarios africanos.

El juicio, iniciado en abril de 2014, fue criticado por organizaciones de defensa de los derechos humanos, que afirman que los acusados tuvieron un acceso limitado a abogados y a documentos clave.

También se vio marcado en el caso de Saif al Islam por una disputa no resuelta con la Corte Penal Internacional de La Haya, que reivindica su jurisdicción en el caso. En la sala, en el centro de Trípoli y bajo fuertes medidas de seguridad, estaban presentes 29 acusados.

Nueve fueron condenadas a muerte ante el pelotón de ejecución y ocho a cadena perpetua. Cuatro fueron absueltos, y en el caso de un acusado se abandonaron los cargos y se le enviará a un hospital psiquiátrico. El resto de los 37 acusados fueron condenados a penas de entre uno y 12 años de cárcel. Según el fiscal general, las penas de prisión son aplicables de inmediato, y solo los condenados a muerte pueden apelar la decisión ante la Corte Suprema.


Disputas en torno a Saif al Islam




La milicia que mantiene preso a Saif al Islam en Zintan es leal al gobierno reconocido internacionalmente, que el pasado agosto tuvo que refugiarse en Tobruk (este), cuando la coalición de milicias Fajr Libia tomó el poder en Trípoli, creando su propio gobierno y parlamento.

El Consejo de Seguridad de la ONU confió el conflicto libio a la CPI en febrero de 2011, al desencadenarse la represión del régimen gadafista contra un levantamiento popular alentado por la Primavera Árabe, que acababa de tumbar a los presidentes de Túnez y Egipto.

Los fiscales de la Corte consideran que Saif al Islam formaba parte del "círculo más estrecho" de su padre, y que "concibió y dirigió un plan para disuadir y poner fin por todos los medios a las manifestaciones civiles contra el régimen de Gadafi".

La Corte con sede en La Haya acusa a Saif al Islam, a menudo presentado como posible sucesor de su padre, de crímenes de guerra y contra la humanidad. Desde su captura en noviembre de 2011, un mes después de la muerte de Muamar Gadafi, la CPI ha solicitado su extradición, de momento en vano.

La CPI, competente para juzgar genocidios y crímenes de guerra y contra la humanidad cometidos a partir de 2002, también reclama a Senusi, que primero se refugió en Mauritania y luego fue extraditado a Libya. A diferencia de Saif al Islam, la CPI dio luz verde a Libia para que juzgara a Abdala Senusi.

La ONU asegura que el juicio no fue justo




La ONU declaró que el juicio del hijo mayor del fallecido dictador libio Muamar al Gadafi, Saif al Islam, no fue justo y deploró la pena de muerte a la que fue condenado, tanto a él como a otros ocho altos cargos del régimen de su padre.

"Hemos seguido de cerca la detención y el juicio y consideramos que los estándares internacionales de un juicio justo no se han cumplido", dijo la portavoz de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU, Ravina Shamdasani.

Entre las deficiencias más graves que se detectaron figura el hecho de que no se establecieron responsabilidades penales individuales en relación con delitos concretos. La ONU también corroboró serios problemas relacionados con el acceso a abogados, quejas por malos tratos y juicios realizados en ausencia del acusado.





AFP


viernes, 16 de mayo de 2014

Maduro podría terminar como Gaddafi

El fin de todo dictador es desaparecer....

Cuál sería el fin del dictador Nicolás Maduro y sus colaboradores?

Todo dictador para mantenerse en el poder los lleva a convertirse en verdaderos demonios: cualquier acto que siembre terror en el pueblo será puesto a prueba.

Merece un torturador, abusador, violador, asesino dictador que su vida sea respetada?, en países musulmanes como Libia, Syria, Iraq, si un dictador es encontrado culpable de sus crímenes, inevitablemente será sentenciado a muerte, pero en algunos países pagarían años de prisión.

 Libia reprimió a sus opositores bajo las ordenes de Gaddafi, exactamente igual que hoy reprime Nicolás Maduro de Venezuela a su pueblo.

Aunque Maduro dista mucho de tener las bases económicas, académicas, raciales y culturales de la familia del dictador Gaddafi, se nos informó que está utilizando uno a uno los mismos mecanismos de brutal represión contra su pueblo tal y como lo hizo Gaddafi en su momento.


Saif Al-Islam Gaddafi 





Nació el 5 de junio de 1972. Es el segundo hijo del coronel Gaddafi y de Safiyya Ferkash. Saif al Islam tiene cinco hermanos. Encarna el liderazgo de la facción reformista del grupo del gobierno libio, opuesta a la conservadora.

Posee un grupo de medios informativos de capital privado llamado "9/1" (en alusión a la fecha del golpe de Estado que dirigió Gadafi padre), que incluye un canal de televisión por satélite (Al-Libiyya), dos periódicos ("Ayuya" y "Corina") y páginas web como "Al-Libiyya

Saif al Islam estudió preescolar y su educación primaria en las escuelas del barrio popular cercano a su lugar de residencia, en compañía de hijos de militares y ciudadanos pobres del barrio de Abu Salim en las escuelas públicas de Trípoli. Su educación secundaria la realizó en la escuela pública 'Alí Wariz.

Cursó estudios superiores de arquitectura y se graduó en 1994 de Bachelor of Science en Arquitectura en la Universidad al-Fateh de Trípoli. En 2000, obtuvo un MBA en la Universidad IMADEK de Viena (Austria) (donde tuvo amistad con el ultraderechista Jörg Haider) y un doctorado de la London School of Economics en 2008. Es un arquitecto con su propia agencia en Trípoli, la National Engineering Service and Supplies Company.

Se expresa en árabe, inglés, alemán y francés.

En una entrevista de agosto de 2008 en la BBC, Saif al Islam afirmó que Libia había admitido su responsabilidad (pero no había admitido "culpa") del atentado en Lockerbi es implemente para eliminar las sanciones comerciales. Luego, admitió que Libia estaba siendo "hipócrita" y "estaba jugando con las palabras", pero que no tenía otra opción. Según Saif al Islam, una carta donde se admitiera la "responsabilidad" era el único medio para poner fin a las sanciones económicas impuestas a Libia. Cuando se le preguntó sobre la compensación que Libia estaba pagando a las familias de las víctimas, repitió nuevamente que Libia lo estaba haciendo debido a que no tenía otra alternativa. Después, se dedicó a describir a las familias de las víctimas de Lockerbie como "comerciantes de la sangre de sus propios hijos e hijas" y las acusó de ser muy "codiciosas": "Estaban pidiendo más y más dinero".


Atentado de Lockerbi






Se conoce a Lockerbie internacionalmente por ser el lugar donde el 21 de diciembre de 1988 se estrelló el vuelo 103 de Pan Am, como resultado de un atentado terrorista. En el Reino Unido el evento es referido como el desastre de Lockerbie, la explosión de Lockerbie o simplemente Lockerbie. Once habitantes de la ciudad fallecieron en Sherwood Crescent, donde cayeron las alas y tanques de gasolina del avión después de la explosión, dejando un gran cráter. Entre los 270 muertos (259 en el avión, 11 en Lockerbie) había ciudadanos de 21 naciones.

Corte Penal Internacional


El lunes 27 de junio del 2011 la Corte Penal Internacional aprobó la solicitud de Moreno Ocampo y ordenó el arresto judicial preventivo de Muamar el Gaddafi, de su hijo y del jefe de la inteligencia militar libia (cuñado de Gaddafi) por presuntos delitos de lesa humanidad contra el pueblo libio. La Corte se preocupó en aclarar que esta decisión no implica prejuzgar la culpabilidad del líder libio, ya que la presunción de inocencia se mantiene hasta la realización de un eventual juicio y la sentencia definitiva del mismo; pero que sí hay pruebas suficientes como para considerar creíbles las acusaciones y que además la decisión se hace necesaria para evitar que se sigan cometiendo los crímenes de lesa humanidad contra civiles libios.






El jueves 8 de septiembre de 2011 el Fiscal Jefe de la CPI, Moreno Ocampo, pidió a la Interpol que emitiera una "circular roja" para obligar a todos los países miembros del organismo policial internacional a ejecutar la orden de arresto internacional de la Corte Penal Internacional contra Gaddafi, su hijo y su cuñado y jefe de inteligencia. La Interpol atendió la solicitud de cooperación hecha por Moreno Ocampo y al día siguiente viernes 9 de septiembre emitió una circular roja contra Gaddafi y los otros dos acusados mencionados en la orden de arresto de la CPI; la orden obligaba a cualquier país miembro a detenerlos sí ingresaban a su territorio, con fines de entrega a la Corte Penal Internacional. La orden o circular roja fue enviada a los 188 países miembros de Interpol



Gaddafi  tenía la responsabilidad "de hecho" sobre los actos de represión de las fuerzas libias contra manifestantes pacíficos ocurrida en febrero pasado en su país.

Por su parte, Omar Hasan al Bachir es imputado por genocidio en relación con los crímenes cometidos en la región de Darfur y sobre quien pesa una orden de detención de la Corte Penal Internacional desde julio de 2008, aunque se mantiene en el poder en su país.

La Corte Penal Internacional fue creada por iniciativa de la ONU en 1998 mediante el Tratado de Roma y empezó a funcionar el 1 de julio de 2002, con el objetivo de juzgar a los responsables de crímenes contra la humanidad, genocidio y crímenes de guerra.

Hasta ahora 114 países se han unido a la CPI, una Corte de última instancia que sólo puede actuar cuando las instituciones nacionales no tengan voluntad política o capacidad para hacerlo y que sólo investiga crímenes cometidos desde su creación.

Los procesos pueden ser incoados por un Estado, por el fiscal general o el Consejo de Seguridad de la ONU.

La pena máxima que puede imponer es de 30 años de prisión, y si la "extrema gravedad" del caso lo justifica, cadena perpetua.
Detención

El 19 de noviembre de 2011 un grupo de combatientes del Consejo Nacional de Transición detuvieron a Saif Al Islam en la región de Obari, a 800 Km. al sur de la capital libia, Trípoli. Saif iba vestido con ropa tuareg acompañado de sus guardaespaldas. Fue detenido sin oponer resistencia. Posteriormente fue trasladado en avión a la ciudad de Zintan.



Crímenes de lesa humanidad cobre manifestantes pacíficos


La represión de Gaddafi deja unos 200 muertos en Libia



Decenas de manifestantes han muerto por disparos del Ejército durante la última jornada de protestas. No se permite la entrada a periodistas extranjeros




Gaddafi quiere cortar por lo sano. El Ejército está intentando sofocar las protestas contra el régimen libio que comenzaron hace cuatro días a base de disparos. Las balas de los militares han causado la muerte de unos 200 manifestantes sólo en la ciudad de Bengasi, según el último balance difundido por Al Yazira, que cita fuentes médicas.


Las cifras señalan que 275 personas habrían muerto en Trípoli y otras 230 en Bengasi, de los que 130 serían "militares ejecutados por sus oficiales por negarse a disparar contra la población" que protesta contra el régimen de Muamar Gadafi.


Las autoridades del país prohíben la entrada a la prensa extranjera desde el comienzo de las revueltas contra el gobierno de Muamar al Gaddafi, en el poder desde 1969, con lo que las cifras de víctimas mortales no se han podido contrastar. Según el recuento realizado por Human Rights Watch habrían fallecido 173 personas. La ONG, que ayer hablaba de 84 muertos ha pedido a la Unión Africana y a los países occidentales y árabes a que pidan al Gobierno de Trípoli que detenga la represión. El Gobierno no ha dado cifras de fallecidos o heridos.

En la jornada de protestas de este domingo los militares habrían abierto fuego con armamento pesado contra los manifestantes de Bengasi, la segundad ciudad más importante del país y donde las protestas habrían forzado a los miembros de las fuerzas de seguridad a retirarse a una base fortificada conocida como el Centro de Mando, en el barrio de Birka, desde la que habrían continuado realizando disparos.


Manifestantes "tiroteados"


Testigos presenciales han asegurado que varias decenas de personas "fueron tiroteadas desde varias torres de vigilancia y otras localizaciones cercanas al centro cuando intentaron entrar en un refugio". Asimismo, del periodista libio Sami Mahmud relata que "sólo esta mañana al menos 100 cadáveres estaban en la morque del hospital Jala para ser enterrados. Hay varias decenas de muertos en los otros dos hospitales con que cuenta Bengasi. Las fuerzas de seguridad están cometiendo una verdadera masacre".






La oposición asegura que controla gran parte de la ciudad y ha denunciado la presencia de "mercenarios" de países subsaharianos que están atacando a los manifestantes contrarios al régimen. El Movimiento Juvenil Libio informa a través de Internet ha solicitado incluso una intervención internacional inmediata.

Un vecino de Bengasi en declaraciones telefónicas a Reuters bajo condición de anonimato aseguró haber visto cómo las fuerzas de seguridad empleaban armamento pesado, pero también indicó que "muchos militares y policías se han sumado a las protestas".

Un segundo vecino de la localidad aseguró que en la marcha funeraria de este domingo participan "unas 100.000 personas", una participación abrumadora, ya que la población de la ciudad no supera el millón de habitantes. Otro testigo presencial, un destacado líder tribal que también prefirió el anonimato, afirmó que los militares están confinados en el Centro de Mando. "La presencia de las autoridades es nula en la ciudad y las fuerzas de seguridad están en su cuartel. La ciudad está amotinada", dijo.



Intervención de la ONU





Asimismo, las revueltas han comenzado a afectar los suministros de comida, según los residentes en dicha localidad. "Los problemas con los suministros de comida han empezado hoy con largas colas para comprar pan. No podemos comprar más de medio dinar de pan al día", ha dicho otro testigo.

Sin embargo, los manifestantes parecen dispuestos a terminar con lo que han empezado. "No nos rendiremos hasta que caiga el régimen. Pedimos a la ONU que intervenga de inmediato", ha afirmado uno de los participantes en la protesta.

La revuelta parece haber calado más en la región de la Cirenaica, en el este del país, mientras que en Trípoli y otras ciudades del oeste la situación parece estar mucho más calmada. De hecho, en la capital ha transcurrido este domingo una manifestación de varios miles de personas para mostrar su respaldo a Gadafi.



El régimen corta Internet



Como también ocurrió durante las revueltas en Túnez y Egipto, Libia también ha cortado Internet. Este domingo, la conexión sigue cortada, según las extadísticas del buscador google. Con esta acción se querría evitar la organización de las multitudes jóvenes a través de la redes sociales, ya que han sido una pilar fundamental para el éxito de las manifestaciones, como está pasando en Marruecos.

Precisamente en este país hoy, 20 de febrero, se han convocado en la calles en el llamado Día de la Dignidad para reivindicar igualdad, justicia social, trabajo, vivienda digna, ayudas al estudio y mejoras de sueldo. Estas reformas políticas, incluída la renuncia del Gobierno y la disolución del Parlamento para "restaurar la dignidad del pueblo marroquí", se reflejan en las octavillas que se han repartido con el encabezado de "basta". Lybia amenaza con dejar de cooperar en inmigración por comentarios de la UE



Saif Al-Arab Gaddafi podría ser condenado a muerte, ya que Lybia se niega a entregarlo a la Corte Penal Internacional para ser juzgado.

 

SAIF DETENIDO



Saif en juicio


Saif Al-Islam ante tribunal linio 2014




viernes, 20 de septiembre de 2013

Saif Al- Islam Gaddafi a juicio en Zintan no a Tripoli

Saif al Islam comparece en un juicio tribal en lugar de un tribunal estatal de Trípoli

Saif Al Islam Gadafi

Una prisión regentada por insurgentes no transfirió el jueves al hijo del ex dictador libio Moamar Gadafi a una audiencia en Trípoli, resaltando las dificultades del gobierno central para ejercer su autoridad tras casi dos años de concluir la guerra civil.

 


Funcionarios judiciales dijeron que solicitaron una aclaración de por qué Seif al-Islam Gadafi, la figura más destacada del desaparecido régimen de su padre, no compareció en la audiencia sobre los presuntos delitos cometidos durante la guerra del 2011.

Al-Seddik al-Sur, de la oficina de la fiscalía, dijo el jueves a los reporteros que las autoridades pidieron una "justificación" de por qué Seif al-Islam no fue transferido de la aldea occidental de Zintan, donde una milicia lo mantiene detenido desde el fin de la guerra y donde compareció en una breve audiencia el jueves por cargos separados.

La televisión estatal mostró al acusado, delgado y barbudo, con un uniforme carcelario azul dentro de una jaula en el juzgado de esa aldea montañosa, donde el juez postergó el juicio hasta el 12 de diciembre por "falta de pruebas".

La audiencia de Trípoli afecta a otros 37 ex funcionarios del régimen, incluyendo al ex jefe de espionaje Abdalá al-Senoussi y al ex primer ministro Al-Baghdadi al-Mahmoudi.

Un reportero de Associated Press dijo en el lugar que camiones de la prisión transfirieron un total de 36 acusados incluyendo al-Senoussi y al-Mahmoudi a la Corte Penal de Trípoli para que escucharan las acusaciones que les fueron incoadas. Además de Seif al-Islam, otro acusado no identificado no compareció.

Sucesivos gobiernos libios no han logrado imponer la ley y el orden en el país desde que las fuerzas insurgentes derrocaron a Moamar Gadafi y lo mataron. Las autoridades dependen en lugar de ello de milicias fuertemente armadas, inicialmente procedentes de los insurgentes, para la seguridad, aunque algunas de ellas comenzaron a desafiar al gobierno central en su etapa de transición hacia la democracia.

El hijo de Gadafi y ex jefe del espionaje son buscados además por el Tribunal Penal Internacional, que los acusa del asesinato y persecución de civiles en los primeros días del levantamiento. De ser convictos en ese tribunal, encaran una pena máxima de cadena perpetua pero no la pena de muerte, que no reconoce el TPI. Hace unas semanas, los jueves de la corte con sede en La Haya fallaron que Libia no puede juzgar de forma justa al hijo de Gadafi y pidieron a las autoridades que lo entregaran.

El jueves, la entidad activista Human Rights Watch pidió igualmente a las autoridades libias que entregaran a Seif al-Islam al TPI.


 
Una mujer libia sostienen un cartel escrito en árabe en el que se lee: "La gente quiere la pena de muerte para Abdalá al Senusi por la masacre de Abu Salim", durante una protesta frente a un tribunal de Trípoli, este 19 de septiembre de 2013. 

El proceso de Saif al Islam, hijo del depuesto fallecido dictador libio Muamar al Gadafi, que iba a empezar hoy en la localidad de Zitan, en el noroeste del país, ha sido pospuesto al 12 de diciembre próximo, confirmaron a Efe fuentes judiciales.

La audiencia a Saif al Islam, acusado de atentar contra la seguridad nacional y conspiración, fue aplazada por insuficiencia de pruebas.

El acusado debía en principio ser llevado, hoy mismo, a la capital libia, Trípoli, para ser presentado, junto con otros 38 dirigentes del antiguo régimen, ante la sala de acusación que debe tramitar oficialmente las acusaciones de asesinatos e incitación a la violencia.

Esa sesión deberá desarrollarse a puerta cerrada, pero el proceso, cuya fecha no ha sido aún fijada, será abierto al público, según el procurador general, Abdelkader Reduan.

En una declaración a la prensa ayer, Reduan afirmó que se reúnen todas las condiciones para que la justicia siga su curso y que los derechos de los acusados están garantizados por la ley.

Después de la caída de Trípoli en manos de los rebeldes y el total hundimiento del régimen totalitario de su padre el 20 de octubre de 2011, Saif al Islam entró en la clandestinidad y fue capturado por los rebeldes el 19 de noviembre del mismo año en el sur del país y conducido a Zintan.

La Corte Penal Internacional de La Haya ha emitido un mandato de detención internacional de Saif al Islam por crímenes de guerra y solicitado a las autoridades libias su entrega para juzgarle, pero Trípoli lo ha rechazado con el argumento de que el juicio del hijo del dictador es un derecho del pueblo libio.